Archivos mensuales: diciembre 2016

Rosquillas de anís

Roscones de sartén o rosquillas fritas de anís

Además de los clásicos turrones navideños, desde semana santa preparamos los deliciosos roscones de sartén en nuestra pastelería-obrador “Pastas Artesanas Makarpy” de Mas de las Matas (Calle de La Portera nº 2).

Puede que si te hablamos de roscones o roscos de sartén no sepas de qué dulce se trata, pero si te decimos que también se los conoce como rosquilla frita, o rosquilla de anís, ¡seguro que los conoces!

Son un dulce muy típico y tradicional que todas nuestras abuelas y madres han preparado alguna vez, y en cuya preparación hasta los más pequeños pueden contribuir haciendo los “churrillos” de masa que luego se convertirán en rosquillas (aunque también se puede hacer una bolita de masa que “agujerearemos” con el dedo), o cubriendo de azúcar grano las rosquillas una vez fritas e introducidas dentro de un bol con azúcar.

Los roscones de sartén se preparan en general por toda la geografía española, por lo que tenemos muchas variantes de la receta: con naranja, sin anís, sin azúcar, con azúcar glacé… Pero nosotras elaboramos la receta clásica, recubiertas de azúcar,  y con su chorrito de anís, uno de los secretos de su toque de sabor (ni mucho ni poco, ¡el puntito justo! :) )

Así obtenemos unos roscones o rosquillas suaves, esponjosas y muy dulces que podemos tomar perfectamente para merendar, desayunar o acompañando el café de la sobremesa.

Si te gustan nuestros roscones, ¡comparte esta entrada! ; y si no los has probado, te invitamos a que nos visites en nuestra tienda en Mas de las Matas o entres en nuestra tienda online… Cuando pruebes los roscones de sartén, ¡repetirás!

frutas escarchadas

Dulcísima fruta escarchada casera

En Pastas Artesanas Makarpy preparamos turrón de mazapán y fruta escarchada, rodajas de naranja con cobertura de chocolate, cáscaras de naranja bañadas en chocolate, roscón de Reyes… todos conocemos éstos dulces, pero ¿sabes cómo se elabora la fruta escarchada con la que se preparan? Verás cómo prepararla en casa no es tan complicado… requiere algo de tiempo pero el resultado, ¡te encantará!

El azúcar es un gran conservante natural, que tradicionalmente se ha usado para conservar las frutas de temporada. Generalmente se emplea preparando mermeladas de fruta, pero también podemos emplearlo en porciones de fruta, convirtiéndola en auténticas golosinas naturales con las que podemos preparar otras recetas o consumir tal cual.

Para preparar fruta escarchada, también conocida como fruta confitada o abrillantada, sólo necesitamos dos ingredientes: fruta y azúcar. Podemos escarchar todo tipo de fruta, ya sea pelada o con cáscara, entera o a porciones, e incluso, (como en el caso de la naranja), sólo sus cortezas. Lo más importante es que la textura de la fruta sea firme, que no esté ni muy madura ni muy verde.

Primero lavaremos y limpiaremos la fruta: fuera rabitos y huesos. Para la técnica del escarchado necesitamos piezas uniformes, no muy grandes, así que si queremos confitar frutas de tamaño pequeño como uvas, ciruelas pequeñas, cerezas, albaricoques pequeños, mandarinas pequeñas o higos, podemos dejarlas enteras y con piel. Frutas más grandes como peras, manzanas, naranjas, pomelos, limas, piña, melocotones, kiwis, papaya, etc,  hay que porcionarlas. Estas frutas se preparan con o sin piel al gusto, aunque si se pelan quedan más finas (frutas como el kiwi o el melocotón hay que pelarlos sí o sí). Los cítricos suelen partirse a rodajas, o en gajos sin la piel que los separa.

Cada fruta tiene una textura y un tiempo de escarchado diferente, por eso no es recomendable mezclar frutas al escarchar. Pesaremos las frutas y haremos unos agujeritos en las piezas con un palillo para que el almíbar penetre mejor, y en el caso de los cítricos que conserven la piel, los herviremos a fuego suave unos quince minutos para ablandar y quitar el amargor de la piel. Reservamos la misma cantidad de azúcar que de fruta, y la mitad de agua que de azúcar.

Colocamos las frutas en un bol cubiertas con agua fría durante 24h, cambiando el agua cada 8h. Transcurrido el tiempo se escurren y se colocan en una olla alta con agua fría. Se pone la olla a fuego suave, y cuando el agua el agua comience a calentarse, las frutas comenzarán a flotar. Es el momento de sacarlas con una espumadera y refrescarlas unos instantes en un bol amplio con agua fría y hielo. Sacamos con la espumadera y escurrimos.

Colocamos en una olla el azúcar y el agua que tenemos reservados a fuego lento. Cuando se disuelva el azúcar se introducen las frutas y se mezcla con cuidado. Cuando comience un hervor suave se retiran las frutas con la espumadera y se ponen en un bol amplio. Dejamos que el almíbar de la olla coja algo de cuerpo y se saca del fuego, dejándolo templar. Entonces se vierte sobre las frutas y se dejan reposar 12h.

Cuando pase el tiempo, escurrimos el almíbar y lo ponemos a fuego suave de nuevo en la olla, y al comenzar a hervir añadimos las frutas. Al volver a hervir de nuevo sacamos las frutas con la espumadera y las colocamos en el bol. Dejamos que el almíbar coja un poco más de cuerpo y lo quitamos del fuego. Cuando se temple lo vertemos sobre las frutas del bol y dejamos reposar 12h.

Vamos repitiendo este proceso hasta que la fruta escarchda haya absorbido todo el almíbar (4 o 5 repeticiones, pero depende de la fruta), teniendo cuidado con la densidad del almíbar (¡que no se nos convierta en caramelo!). Es el momento de ponerlas a secar sobre una rejilla en un sitio caliente: podemos dejarlas al sol, al lado de una estufa o radiador, incluso en un horno calentado previamente (y apagado, claro) a unos 50ºC. Tenemos que darles la vuelta periódicamente para que se sequen de forma uniforme y aparezca la característica capa escarchada que les da nombre.

Si hemos preparado distintos tipos de fruta escarchada, podemos guardarlos juntos, envueltos en film transparente y dentro de un recipiente hermético, en un armario o alacena fresco y seco. Es un proceso algo laborioso, pero con tan sólo una semana algo entretenida tendremos todo un año de éstas delicias naturales… así que, ¡a escarchar! :)